Refugiada en un pequeño municipio con menos de cien habitantes, Agulló, la casa está bien integrada en el territorio y conectada con la naturaleza. Aquí la sierra del Montsec preside un escenario natural como es el Valle de Àger llena de actividades y paisajes por descubrir. Lo que antes había sido una antigua masía, hoy guarda el sueño de los visitantes que repitgen los caminos del norte de la Noguera. A través de sus ventanas sólo ver árboles, cultivos y algún que otro tractor. Aquí el único sonido que te despertará es el cantar de los ruiseñores.